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3.Algunas reflexiones sobre promoción económica, 1ª parte. Miquel Barceló, 10/02

En el marco de la Tercera Revolución Industrial en el que estamos actualmente, en determinados territorios del mundo se da una elevada concentración de actividades económicas de alto valor añadido. Estos territorios forman ecosistemas innovadores que atraen talento e inversiones en nuevas empresas y centros de investigación. A partir de la experiencia que nos ofrecen estos casos se pueden sugerir algunos elementos de reflexión sobre cómo actuar para promover la actividad económica en un territorio, teniendo en cuenta sus características particulares así como las actuaciones que se han llevado a cabo hasta ahora.

Imagen de forwardconsultoria.

Imagen de forwardconsultoria.

En el actual contexto de crisis económica se producen dos fenómenos de forma simultánea en el tiempo:

• Aumentan las necesidades de la población a nivel social, económico y de empleo.

• Reducción de los recursos públicos y finalización de programas que financiaban las actividades públicas de promoción económica y los servicios sociales.

Esta situación pone en cuestión el actual modelo de promoción económica local basado en las agencias locales creadas durante los años 1980 debido a que es un modelo difícilmente sostenible por diferentes motivos entre los que destacan:

- El modelo actual suele tener una estructura de costes elevada y fija.

- Tiende a ser un modelo cerrado en sí mismo y a adoptar una praxis más reactiva que proactiva.

- Es poco generador de proyectos e iniciativas innovadoras. Tiende a repetir programas e iniciativas año tras año.

- No aprovecha suficientemente los recursos de la sociedad y del ecosistema local. En  general, suele ser un modelo endogámico que no lidera procesos de transformación con los otros agentes públicos y privados potencialmente implicados. La cuádruple hélice de la UE suele brillar por su ausencia.

- No tiene capacidad para liderar transformaciones territoriales radicales, necesarias en la actualidad. En general, gestiona servicios poco innovadores.

- Suele basar su actuación en objetivos de actividad (cursos realizados, empresas atendidas) más que en términos de lo que es sustancial, que es cuáles han sido sus resultados en cuanto a la contribución al crecimiento económico del territorio.

Este panorama plantea un gran reto a las políticas públicas de ámbito local, reto que merece una respuesta decidida. Aquí no caben medias tintas, o seguimos igual gestionando una lenta e inexorable decadencia, o reaccionamos reformando con urgencia el actual sistema de promoción económica local. Veamos algunas de las características que debería reunir este cambio.
En primer lugar, ante la crisis económica y de modelo de promoción económica local, hay que situar la reforma en el núcleo de la agenda política local. Una nueva política económica es posible y necesaria como base de una nueva política social. La mejor política social es la que permite la creación de puestos de trabajo. La política de promoción económica local no puede ser lo que hacen las correspondientes concejalías de promoción económica de los ayuntamientos, debe ser la política del territorio (en mayúsculas) y por eso debe depender del máximo nivel, el alcalde o el presidente del consorcio o la agencia territorial correspondiente.

En segundo lugar, a la falta de recursos públicos hay que responder con modelos de partenariado público-privado y con fórmulas de apalancamiento a todos los niveles territoriales (Cataluña-España-Europa) y estructurales (cuádruple hélice). Esto solo es posible con un cambio de política en la que la agencia local no es “mi agencia” sino un instrumento de la sociedad para favorecer la actividad económica de una zona, con independencia de quien lidera o quien ejecuta cada una de las acciones resultado del consenso social de un territorio.

En tercer lugar, hay que plantearse cómo se puede hacer este cambio. Tres son los elementos fundamentales que debería incorporar el nuevo modelo:

a) La definición de una nueva estrategia. Esta debería centrarse, de entrada, en la obtención de resultados en forma de nuevos puestos de trabajo y de consolidación de los existentes, con la participación y el compromiso de todos los agentes del territorio públicos y privados (participación y compromisos reales).

b) La introducción de nuevos instrumentos. Es urgente la reforma en profundidad de las actuales agencias locales o territoriales, en el sentido de orientarse hacia la ejecución de la nueva estrategia establecida en el punto anterior.

c) El establecimiento de nuevos objetivos. Sobre todo en Formacion y talento, planes de empleo, emprendimiento, tejido productivo y proyectos estratégicos.

En un próximo artículo desarrollar los contenidos que debería tener el cambio necesario y urgente en las políticas de promoción económica local.

Artículo de Miquel Barceló

Miquel Barceló3.Algunas reflexiones sobre promoción económica, 1ª parte. Miquel Barceló, 10/02

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